¿CRISTO VENDRÁ EN EL 2031?

“Pues vosotros mismos sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como un ladrón en la noche” (1Tes. 5.2)

Se están levantando muchos grupos disidentes poniendo fechas para la venida de Cristo. Estos apóstatas están enseñando que Cristo regresa en el año 2031. Estos grupos lo que hacen es manipular los escritos de Elena White para enseñar esas herejías.
Elena White advirtió sobre el peligro de poner fechas para eventos proféticos:

Se desconoce el tiempo del regreso de Cristo.

Muchos de los que tomaron el nombre de adventistas han incurrido en el error de fijar fechas para la venida de Cristo. Lo han hecho repetidas veces, pero el resultado ha sido cada vez el fracaso. Se nos declara que el tiempo definido de la venida de nuestro Señor está fuera del alcance de los mortales. Aun los ángeles que ministran a los que han de ser herederos de la salvación no conocen ni el día ni la hora. “Empero del día y hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino mi Padre solo”. Mateo 24:36.—Joyas de los Testimonios 1:506 (1879). – {EUD 32.1}

No hemos de saber el tiempo definido ni para el derramamiento del Espíritu Santo ni para la venida de Cristo […]. ¿Por qué Dios no nos ha dado este conocimiento? Porque si lo hiciera, no haríamos un uso correcto del mismo. Como resultado de este conocimiento, existiría entre nuestro pueblo un estado de cosas que retardaría grandemente la obra de Dios de preparar a un pueblo para estar en pie en el gran día que vendrá. No debemos vivir en base a una agitación relacionada con el tiempo […]. – {EUD 32.2}

Usted no podrá decir que él [Jesús] vendrá dentro de uno, dos o cinco años, ni tampoco tiene que postergar su venida diciendo que tal vez no ocurra por diez o veinte años.—The Review and Herald, 22 de marzo de 1892. – {EUD 32.3}

Dios no le da a ningún hombre un mensaje de que pasarán cinco o diez o veinte años antes de que concluya la historia de esta tierra. El no quiere darle a ningún ser viviente una excusa para demorar la preparación para su venida. El espera que nadie diga, como lo hizo el siervo infiel: “Mi señor tarda en venir”, porque esto conduce a un descuido temerario de las oportunidades y privilegios para prepararnos para ese gran día.—The Review and Herald, 27 de noviembre de 1900. – {EUD 33.1}

El deber de nosotros no es de especular fechas proféticas, si no estar preparados y preparar a otros para cuando esto suceda. Lo mejor es vivir cada día como si fuera el último (como que si vendría hoy) pero, no como Homero, sino trabajando y esperando, como en los tiempos angustiosos del profeta Nehemías (Nehemías Cap. 4):

«Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad;» Hechos 1:6-7 RVR1960

Uno de los engaños que más daño hacen son aquellos que anuncian una fecha de la segunda venida de Cristo, ya sea año, día o mes. Esto minan la fe del creyente desde su raíz, Cristo Jesús, autor y consumador de nuestra fe (Hebreos 12:2). Si la fe de un genuino creyente es minada por con la tardanza de la venida de Cristo, cuánto más la de un creyente (genuino también) que se chasquea al creer o poner una “fecha exacta” de la segunda venida de Cristo y éste no llega.

El análisis que hacen estos grupos disidentes es sobre Génesis 6:3 es el siguiente:

En Levítico 25:10 se dice que cada 50 años se pregonará el año del jubileo. Desde Adán a Cristo hay 4 mil años, o sea, 80 jubileos y de Cristo a la fecha 2 mil años, en otras palabras, 40 jubileos, en total 120 jubileos. Quiere decir que el Señor está cerca. Génesis 6:3 dice: “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Pero eso sería especular. Dios dice:

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.” (Deuteronomio 29:29)

En su primera carta a los de Tesalonica en el Cap. 5 Pablo empieza escribiendo lo siguiente:

“Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.2 Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;3 que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón.5 Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas.6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.7 Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan.8 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.”

El mismo apóstol le resta importancia, sí, le resta importancia a cualquier fecha exacta en sus declaraciones: “vendrá así como ladrón en la noche… vendrá sobre ellos destrucción repentina,…”

Lo más importante, es prepararse para ese encuentro con nuestro Dios. El que se quiera meter en ese terreno, bien pueda pero, no le auguro un final feliz por las experiencias que he visto sobre lo mismo en el pasado y que tristemente se siguen y seguirán repitiendo. Esto es algo que no va a parar.

Hecho por Rafael Diaz

  • Javier Bolarin

    cunado se habla de jehova no se esta hablando de dios. eso lo primero. la biblia deja muy claro quien es jehova y no es dios. hay que ser muy tonto para no saberlo.